
Vamos a hablar de una de las notas más sobresalientes de Cabeza la Vaca en la historia de España. Es la figura de Diego María de la Tordoya, hijo del pueblo nacido en torno al año 1470, que, además de participar en la Guerra de la Conquista de Granada (1491-1492), en la que fue militar distinguido, y pudiendo tener acceso a círculos cercanos a la corte, embarcó con Colón en 1492.

a Castilla para mostrar a los Reyes Católicos su descubrimiento, eligió para quedarse a 36 hombres que no cabían en el viaje de regreso, entre ellos nuestro paisano, al mando del capitán cordobés Diego de Arana.
Los restos de la nao capitana que era la Santa María, que había encallado, se utilizaron para construir el "Fuerte de la Navidad" en la zona que hoy se
conoce geográficamente como Haití. El fuerte toma el nombre de la época en la que se desembarca y empieza su construcción. Esta fue la primera construcción occidental en América, la primera construcción que los españoles hicieron en el Nuevo Mundo.
Para la defensa de aquellos hombres, los expedicionarios construyeron la Villa Navidad con los restos del naufragio de la Santa María y con ayuda de los naturales de La Española, los Taínos.
Días después, el viernes 4 de enero de 1493, Colón levantó anclas para volver a España. Ya en alta mar, el día de Reyes, Colón se reencontró a Pinzón con quien mantenía seria disputa y no volvieron al fuerte Navidad, sino que regresaron juntos con dirección a Lisboa aunque, nuevamente separados, La Pinta alcanzaría el puerto de Bayona en Galicia antes de que Colón llegara a Lisboa.
Cuando meses después, Colón regresó a La Española, el 28 de noviembre de 1493, encontró que todos los españoles, incluidos Diego de Arana y nuestro ilustre paisano Diego de la Tordoya, habían sido asesinados por los caribes dirigidos por Caonabo y la Villa Navidad completamente arrasada.
Por el relato que de los hechos les hizo el cacique amigo Guacanagarix, hubo serias disputas entre los castellanos por el oro que cogían y las muje

res nativas que disputaban. Únicamente Arana y diez de sus hombres quedaron custodiando el fuerte. Un grupo fueron asesinados por Caonabo, cacique de la zona de las minas de oro a donde habían ido. Y en un ataque nocturno también atacó y exterminó Caonabo a los defensores del fuerte. Todo ello ocurrió, según la narraci
ón de Hernando Colón, como un mes antes del regreso del Almirante.
En memoria de este ilustre personaje, en la calle donde vivió y que hoy lleva su nombre, se erigió una cruz en una de las calles de Cabeza la Vaca que lleva su nombre. El monumento está formado por una columna que se levanta sobre un basamento de granito reutilizado de un antiguo molino, y el fuste de la columna es de mármol rosa, probablemente también reutilizado de la villa romana Arroyo de los Charquitos, situada junto a Cabeza la Vaca. La columna está rematada por una cruz de hierro forjado.